
Behind the Walls is DARE’s effort to unite people inside the prison with former inmates and their friends and families to reform and challenge the criminal justice system. The project was founded in 1998 at the request of DARE members and people inside the state prison (the ACI). Around that time DARE had been receiving a lot of media attention for work the organization was doing against police brutality. People inside the prison recognized that police brutality and injustices in other aspects of the criminal justice system are all part of the same picture and urged DARE to broaden our work. Many of these people have continued to be involved in Behind the Walls by serving on our Inside Advisory Committee or they have joined us in person upon their release from prison.
DARE’s membership primarily resides in the sections of Providence that have the highest rates of incarceration in the state: people from 5 zipcodes in Providence comprise over 1,700 of the 3,775 people at the ACI. In these same neighborhoods as many as 1 in 4 adult males are currently on probation or parole.
Justice Reinvestment
For the past three years, Behind the Walls has been organizing around the concept of Justice Reinvestment. The basic concept is that money currently being spent on incarceration and punishment could and should be reallocated and invested into programming that would prevent people from going to prison and that increased spending on social programs such as education, healthcare and housing would be more effective at increasing public safety.
The 2008 state legislative session resulted in devastating cuts to healthcare, public transportation, higher education, childcare and welfare benefits and other social services. Simultaneously, the prison population and the prison budget continue to soar. There is a direct correlation between the lack of availability in funds for programs our community needs and the increasing expenditures on incarceration. In 2004 RI’s Republican Governor, Donald Carcieri, stated that “The growth in the costs for the Department of Corrections is one of the forces which require other state government expenditures to be constrained or reduced.” Yet, his administration and other policy makers continue to push for longer incarceration terms and policies that further expand the net of people swept into our courts and prisons. What they fail to see is that shifting expenditures away from the prison and into community programs is ultimately a more effective way to spend our resources.
Ending the War on Drugs
The War on Drugs has undeniably been the biggest culprit in driving up incarceration rates in RI, as it has been throughout the country. Until there is a shift in attitudes about the root causes of drug use and drug dealing, policy makers will continue to seek punitive measures as a means for dealing with their presence. To that end, DARE has been working on a campaign to eliminate RI’s mandatory minimum sentencing (the harshest in all of New England), to fight against expansion of policies that further criminalize drug dealers and addicts, and to educate people about the impact of the Drug War on low-income communities of color.
Probation Reform
The need for probation reform was identified by Behind the Wall’s Inside Advisory Board in 2006. Since then it has become a priority issue. RI has the second highest probation rates in the country. While people serve low to average lengths of their sentence behind bars, they spend exceedingly long periods of time on probation, giving them a lot of room to be violated and sent back to prison repeatedly.
RI probation law allows someone to be violated even if the person is found not guilty of the charge that precipitated the violation. DARE along with the Family Life Center has been leading a campaign to dismiss the violation if this is the case.
Read coverage from the Providence Journal on Behind the Walls activities here.
Detrás de las Paredes
Detrás de las Paredes es un esfuerzo de DARE para unir las personas dentro de la prisión con antiguos reclusos, sus amigos y familiares para reformar y cuestionar el sistema criminal de justicia. El proyecto fue fundado en 1998 por petición de los miembros de DARE y las personas dentro de la prisión del estado (ACI). Alrededor de esa fecha DARE estuvo recibiendo mucha atención de parte de los medios de comunicación, por el trabajo que la organización estaba haciendo contra la brutalidad policial. Personas dentro de la prisión reconocieron que la crueldad policial e injusticias en otros aspectos del sistema criminal de justicia son todos parte de la misma perspectiva, e instó a DARE a ampliar nuestro trabajo. Muchas de estas personas han continuado envueltas en la campaña Detrás de las Paredes, sirviendo en nuestro Comité Consultivo de Adentro o se han unido con nosotros personalmente después de ser liberados de la prisión.
La membresía de DARE primordialmente reside en las secciones de Providence que tienen los más altos índices de encarcelación en el estado: personas de 5 códigos postales de Providence componen cerca de 1,700 de los 3,775 personas en la ACI. En estos mismos vecindarios cada 1 de 4 hombres adultos están actualmente en probación o libertad condicional.
Re-inversión Justa
En los pasados 3 años, Detrás de las Paredes ha estado organizando alrededor del concepto de una (Re-inversión Justa). El concepto básico es que el dinero que actualmente esta siendo gastado en encarcelamientos y castigos pudiera y debería ser reubicado e invertido en programas que prevengan las personas de ir a la cárcel y que incrementara los gastos en programas sociales como la educación, servicios de salud y viviendas que puedan ser más efectivas para aumentar la seguridad publica.
La sesión del cuerpo legislativo del estado en 2008 resultó en un corte devastador en el servicio de salud, transportación publica, alta educación, cuido de niños, beneficios del estado y otros servicios sociales. Simultáneamente la población y el presupuesto de la prisión continua aumentando. Existe una correlación directa entre la falta de fondos disponibles para programas en nuestras comunidades necesitadas y el incremento en gastos de encarcelación. En 2004 el alcalde republicano de RI, Donald Carcieri, declaró que “El crecimiento en los costos por el Departamento de Correcciones es una de las fuerzas la cual requiere que los gastos del gobierno estatal se limiten o se reduzcan”. Todavía esta administración y otros políticos continúan empujando los términos para largos periodos de encarcelación y leyes para expandir el total de personas arrastradas dentro de nuestras cortes y prisiones. Ellos fallaron en ver que el cambio de gastos lejos de la prisión y hacia programas para la comunidad es ultimadamente una manera más efectiva de utilizar nuestros recursos.
Poniendo Fin a la Guerra de Drogas
La guerra de drogas ha sido indiscutiblemente la mayor culpable en aumentar la taza de encarcelamiento en RI, como lo ha sido en todo el país. Hasta que no exista un cambio de actividades acerca de la raíz de las causas del uso y venta de drogas, los políticos continuaran buscando medidas de castigos como una manera de tratar con su presencia. Con ese fin, DARE ha estado trabajando en una campaña para eliminar la sentencia mínima mandataria de RI (la más severa de toda Nueva Inglaterra), para luchar contra la expansión de pólizas que promueven criminalizar los vendedores de drogas y los adictos, y para educar las personas acerca del impacto que tiene la guerra de drogas en las comunidades de color y de bajos ingresos.
Reforma de Libertad
La necesidad para reformar la probación fue identificada por la Junta Directiva Consultiva de Adentro, Detrás de las Paredes en 2006. Desde entonces se ha vuelto un problema de prioridad. RI es el segundo en tener un alto nivel de probaciones en el país. Mientras las personas sirven poco tiempo a tiempo promedio de su sentencia encarcelados, ellos pasan extremadamente largos periodos de tiempo en probación, dándole a ellos mucho más espacio para ser violada y ser enviado otra vez a prisión repetidamente.
La ley de probación en RI permite que la libertad de alguien sea violada aunque la persona sea encontrada inocente del cargo que precipitara dicha violación. DARE junto con el Centro de Vida Familiar (Family Life Center) ha estado dirigiendo campañas para destituir la violación si ese fuere el caso.
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